... y lo de Suso Saiz (música) y DeLaCrew (videos) en el Espacio Bop había estado muy bien pero tirando a tranquilo, aún tuve ganas para salir el domingo tras el cafetito para encaminarme a las salas de Alcalá 23, donde se celebra la sección "joven" de la Pasarela Cibeles, el llamado Ego.
El reclamo era un minifestival de grupos underground madrileños, una buena muestra de lo que desde hace años se cuece en la capital rodeado de un silencio particularmente culposo, porque los cuatro grupos presentes y como otra media docena que andan por ahí, son de lo más interesante de un panorama, el español, dominado desde hace lustros por el indie y el pop, mejores o peores pero de un reglamentado que asusta y suele acabar en bostezo que provoca lo previsible. Incluso aunque sea virtuoso.
En un local como una nave basilical que impedía un sonido decente (aunque el técnico de turno se esmeró cuanto pudo) y rodeados de la ropa del Ego, a las cinco de la tarde y con permiso de la autoridad, salieron al escenario Ginferno, un grupo veterano de 8 años que practican lo que podría llamarse un post-rock basado en melodías tipo Morricone o Duane Eddy (twang guitar, pero sin twang) que luego se precipitan en avalanchas de sonido lideradas por una de las baterías más sencillas y efectivas que haya escuchado últimamente. La adición al final de un cante sueco funcionaba solo en ocasiones. También es cierto que era la primera vez que actuaban juntos.
Luego vinieron los Grabba Grabba Tape, un dúo parecido en espiritu a Lightning Bolt solo que disfrazados de peluche y con máscaras rojas. El espectáculo de Grabba es breve pero intenso. Bateria teclados y voces que de tan tratadas resultan ininteligibles. Son una aparición bastante fuerte, la verdad y aunque quizas no sea su prioridad, según se les va escuchando aparecen setalles puramente músicales que a veces parecen enterrados en un show que empieza a cien y acaba visto y no visto.
A continuación, Lineas Albíes, otro duo con cierta veteranía y que posiblemente sean los más clásicos del cuarteto. Pero la intensidad es semejante y aunque esto sean canciones más estructuradas, la pareja puede acabar por los suelos envueltos en sudor. Están bien y curiosamente de los que mejor pueden funcionar en grabación.
El final fueron Humbert Humbert de quienes ya he hablado unas cuantas veces y que siguen siendo de los mejores grupos de este país. 


